Currículistas peligrosos para universidades y preuniversitarios


Les pido su comprensión para iniciar el análisis de los desafíos del diseño curricular en el futuro inmediato de nuestra América Latina, con la definición de uno de los riesgos más importantes para un correcto diseño curricular en las Universidades y Pre Universitarios: el curriculista presentista. Esa persona curriculista presentista implica un grave peligro para universidades, parauniversitarias e instituciones pre universitarias pues logra realizar labores cotidianas de diseño curricular sin visión de mediano y largo plazo, pensamiento crítico y evaluación para la mejora; condenando a las instituciones a un diseño curricular desabrido, poco pertinente, irrelevante y muchas veces insignificante en una sociedad de constantes cambios socioproductivos y culturales.

Defino al currículista presentista como aquella persona titulada en currículo que; ejerciendo labores de diseño, investigación, evaluación, gestión e implementación del currículo universitario o preuniversitario, realiza labores curriculares centrado en la resolución de necesidades inmediatas de su producto curricular, institución o labor profesional. Esta persona omite reflexiones sobre antecedentes, evolución sociohistórica del currículo sobre el que realiza labores; así mismo, omite una mirada prospectiva sobre escenarios futuros y las realidades emergentes que podrían alterar al producto curricular durante su vida efectiva.

Es decir, el curriculista presentista resuelve problemas inmediatos: ¿hay un problema con el objetivo? te lo cambio, ¿hay un problema con los créditos? te lo cambio, ¿hay un problema con la misión y visión? te las cambio, ¿hay un problema con un curso? te lo cambio o te pongo otro, da igual. La persona curriculista presentista no mira más allá, no ve si la carrera es relevante, no mira como se puede estructurar de forma creativa para resolver lo que piden instancias superiores pero dejar a las instituciones con libertad para gestar el currículo, no mira el entramado de cursos ni su relevancia a mediano plazo, no advierte riesgos de decisiones de autoridades, no piensa ni respira más allá de lo que le piden resolver.

Estas personas tienen como característica una formación profesional bajo o media, con una acumulación limitada sobre el capital académico del currículo, limitaciones en la interpretación teórica y epidémica del currículo y temas asociados y, no menos importante, desfases teóricos-prácticos sustituidos con apego a la aplicación acrítica de manuales o instrumentos. Estas personas curriculistas logran un dominio práctico suficiente para brindar servicios en su campo de estudio y, por tanto, son capaces de ejercer labores con relativa legitimidad profesional.

Debo reiterar la idea: estos curriculistas son capaces de realizar tareas monótonas del currículo e incluso diseñar una carrera universitaria siguiendo un patrón, instrumento o lineamientos dados por instancia superior. Por tanto, son oferentes válidos y, para ciertas instituciones, necesarios como un empleado que puede resolver problemas cotidianos del diseño curricular a un bajo costo (cobros profesionales menores al estándar nacional e internacional).

Lo anterior nos debería llevar a aceptar que las personas curriculistas presentistas deberían realizar labores desde un Enfoque Técnico; sin embargo ¿qué pasaría si esa persona pretende ejercer labores sobre un diseño curricular vinculado con en Enfoque Práctico o Crítico?. Deberíamos de aceptar que esa persona, aunque posea las mejores intenciones, se encuentra incapacitado para poder diseñar, evaluar, investigar, implementar y transformar un currículo vinculado a los enfoques Prácticos y Críticos.

¿Cuál es razones podría sustentar que los curriculistas presentistas no pueden ejercer labores curriculares en diseños Prácticos y Críticos? Se pueden enumerar las siguientes: a) la formación de baja calidad del curriculista limita sus posibilidades de análisis teórico y pensamiento crítico, b) la formación de baja calidad sustituye habilidades necesarias de diseño curricular con la aplicación ciega de manuales, c) el Enfoque Práctico y el Enfoque Crítico exigen un perfil intelectual mucho más alto por parte de la persona curriculista, d) los enfoques Prácticos y Críticos exigen la eliminación de manuales y directrices para hacer diseños desde la comprensión, diálogo y transformación, e) al diseñar desde el Enfoque Práctico y Enfoque Crítico, se espera que los curriculistas sean parte activa de debates teóricos y prácticos y f) los curriculistas deben asumir posiciones críticas con respecto a las instancias superiores.

Lamentablemente, en el contexto costarricense y latinoamericano, un porcentaje importante (por no decir mayoritario) de las personas curriculistas se encuentran en una categoría presentista. Por tanto, las personas curriculistas presentistas no deberían ejercer labores en esos diseños pero, creo que compartimos una visión regional sobre este asunto, es común encontrar a estas personas ejerciendo diversas labores que van desde aspectos técnicos administrativos hasta la gestión de áreas curriculares, académicas y de docencia.

Lo anterior puede ser explicado a partir de los siguientes factores: a) los curriculistas presentistas detentan un alto porcentaje de la población de profesionales del área, b) existe una severa crisis de formación que hace inviable una sustitución de profesionales de calidad media y baja por profesionales de alto nivel, c) las instituciones estatales presentan problemas graves en la selección del personal (no se asegura la calidad intelectual del personal a contratar), d) un sector de las universidades privadas visualizan al curriculista como un operario técnico que completa requisitos, e) existe una desvalorización monetaria sobre las labores curriculares que conlleva bajos salarios y f) los curriculistas de alto nivel concentran sus labores en áreas de docencia e investigación.

Las autoridades de las instituciones de educación deben asumir la contratación de una persona curriculista como uno de los momentos más importantes para su organización. Si seleccionan a un curriculista presentista, tendrán posibilidad de resolver temas cotidianos y completar requisitos solicitados por instancias superiores; si seleccionan a un curriculista integralista o un curriculista crítico podrán tener posibilidades de asegurar un diseño curricular pertinente, relevante, significativo y duradero.

Lo anterior conlleva una revalorización de la labor curricular. Si usted mira el currículo como el cumplimiento de indicadores dados por instrumentos o lineamientos, lo puede realizar un curriculista presentista e incluso una persona no curriculista; pero si usted asume al curriculista como un asesor estratégico que vendrá a dar un valor agregado a la institución, brindará asesoramiento epistémico y metodológico, brindará opciones de mediano y largo plazo sobre la relevancia de carreras y actualizaciones, generará conocimiento novedoso, producirá conocimiento científico y generará nuevas culturas organizaciones, entonces esa persona debe ser revalorada como agente estratégico de la institución.

En síntesis, la persona curriculista presentista es un peligro para una institución (universidad, parauniversitaria y pre universitaria) pues ofrece un margen de resolución de situaciones que pueden resultar efectivas para una necesidad concreta pero aferra a la institución a quedarse en una práctica limitada y superficial del currículo, no ofrecerá valor agregado ni visión estratégica y creará las condiciones para diseñar curricularente por era inercia. Esto es muy peligroso en un momento histórico donde los cambios socioproductivos y culturales son tan dramáticos, veloces y emergentes que requieren respuestas innovadoras y con miras de mediano-largo plazo por parte de las instituciones.

En síntesis, podría decir: dime que tipo de curriculistas tienes contratado y te diré qué tipo de institución y diseños curriculares tienes.

Saludos,

Dr. César Toruño Arguedas

cesartoruno@gmail.com

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