Preescolar y la esperanza del sistema educativo


El país está en crisis y la educación costarricense enfrenta la mayor ola de inoperancia, irresponsabilidad y destrucción provocada por tres malas gestiones de autoridades. En diciembre conversé con varias colegas de preescolar y es sorprendente la situación a la que han sido llevadas: están prácticamente sin capacitaciones desde hace años, tienen severos problemas económicos con salarios empobrecidos y sienten que el MEP les ha dejado en abandono en temas presupuestarios y de recurso humano.

Aun con las pésimas condiciones actuales, podemos asegurar que la esperanza de la educación costarricense pasa por la educación preescolar.

La educación preescolar ha recibido impulsos notables: durante los últimos años de Leonardo Garnier se incrementó el presupuesto para infraestructura, se capacitó al personal docente y se crearon los Nuevos Programas de Estudio (los más avanzados de la región en su momento); posteriormente Sonia Marta Mora implementó las capacitaciones, amplió la obligatoriedad de la educación preescolar hasta los 4 años, aumentó la cantidad de docentes y aumentó el presupuesto general de la educación preescolar.

El Estado de la Educación reconoció estos logros: aumento de cobertura, formación y capacitación (más de la mitad de las docentes tenía altos indicadores de calidad), disminución de cantidad de estudiantes por grupo (incluso menor al promedio en centros educativos privados), logros formativos en competencias y contextualización curricular con altos logros en aprendizajes.

Lo anterior nos permite concluir que la educación preescolar pública en Costa Rica cumplió con los mejores estándares de calidad en el diseño, gestión, implementación y evaluación de una reforma académica. Solo quedó pendiente un aumento salarial del personal docente como parte de la compensación económica por las nuevas labores y requerimientos de la reforma educativa.

Por tanto, si el país quisiera implementar una reforma curricular que logre salvar al sistema educativo costarricense del apagón educativo y la pésima gestión de las últimas 3 gestiones; deberíamos copiar el modelo de Preescolar y aplicar sus pasos en todo el sistema: reforma a programa de estudio, capacitación, más docentes, inversión en infraestructura y equipos, disminución de cantidad por grupo, aumento de cobertura, perfil docente, etc.

Cualquier ministro o ministra con suficiente inteligencia y visión estratégica comprendería que la construcción de un nuevo sistema educativo partiría de la educación preescolar. Para tal fin, se necesita fortalecer la educación preescolar para: a) aumentar el salario de las personas educadoras (duplicarlo o triplicarlo en 5 años para alcanzar una cifra entre 1 y 1.5 millones), b) aumentar los recursos para equipos y recursos como libros, c) retomar los procesos de capacitación, d) pactar un nuevo sistema de contratación que integre condiciones laborales y perfil docente, e) influir en el cambio en la formación de formadores y, finalmente, f) iniciar la expansión de preescolar a los 3 años, 2 años y un año en los próximos 8 años.

Si entre 2010 y 2018 (Leonardo Garnier y Sonia Marta Mora) logramos tanto en preescolar, ¿por qué no retomar ese rumbo en preescolar y seguir sus pasos en los demás niveles? ¿Por qué nos cuesta tanto ver lo bueno que hemos logrado? ¿por qué nos ha costado tanto reconocer económicamente el extraordinario trabajo de las maestras de preescolar? (deberíamos aumentar el salario de todas las maestras de preescolar a un mínimo de un millón de colones)

Preescolar solo tiene un problema: la nobleza y amor de sus maestras. Son tan nobles y amorosas que han obviado casi toda forma de presión laboral (como huelgas), de organización (como sindicatos y Colypro) y de colaboración regional (células de organización territorial más allá de sus centros educativos). Esto debe cambiar si ellas quieren lograr mejores situaciones laborales y económicas.

Dicho lo anterior, si fuera nombrado Ministro de Educación Pública haría que mi administración tuviese el sello de Educación Preescolar, por y para ese nivel.

Claro, debo explicitar que mi posición está sesgada. Estoy enamorado de las maestras de preescolar.

Saludos,

Dr. César Toruño

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