En el siguiente texto les presento un análisis necesario pero ausente del debate educativo: ¿cuál es el impacto de la ausencia de reformas académicas en el MEP? La conclusión del texto es que, ya que esta administración (2022-2026) no implementará reformas académicas, la siguiente administración del MEP (2026 a 2030) implementaría reformas hasta 2028 y los efectos serían visibles en PISA entre 2033 a 2037 y en estudiantes de primer ingreso a las universidades entre 2033 a 2039. Incluso, en las conclusiones usted podrá observar el siguiente dato «esto significa que entre 12 generaciones de primaria y 17 generaciones de estudiantes de secundaria se habrán graduado entre el momento que inicio el apagón educativo (2020) y el momento en que se gradúe la primera generación que sea atendida con una reforma integral de los programas de estudio»
Introducción
El 30 de junio de 2024 venció el plazo dado por la Ley de Editoriales para la aprobación de reformas a programas de las asignaturas del MEP que entrarían en vigencia en 2025, por lo cual resulta necesario establecer un análisis para debatir el impacto de la ausencia de reformas académicas en dos ejes claves: rendimiento PISA e ingreso a las universidades.
Para debatir este tema, debemos asumir un punto de partida básico:
El Ministerio de Educación Pública venía debilitado por los problemas de gestión de capacitación y seguimiento de reformas entre 2013-2018, procesos de huelga (2018-2019), afectación a la formación (limitaciones dadas por las reformas fiscalizas), cuestionamiento sobre condiciones de contextualización (infraestructura, recursos didácticos y cantidad de estudiantes) y una estructura pedagógica-administrativa que sobrecargó de funciones y papeleo al personal docente. El Ministerio de Educación Pública colapsó con la débil (por no decir deficiente) gestión de las autoridades durante la pandemia marcado por la seudo virtualización, cierre más largo entre los países OCDE, el daño estructural en secuencias de aprendizaje vitales como lectoescritura y pensamiento científico matemático y el inicio de los recortes brutales provocados por la política monetaria conservadora del Gobierno Carlos Alvarado (incrementado durante la pandemia). Finalmente, el Ministerio de Educación Pública terminó de enterrarse con la negación de la actual administración a realizar reformas académicas para la nivelación de las personas estudiantes, el cierre técnico del IDP y procesos de capacitación, continuación de la brutal política de recortes, empeoramiento de las condiciones de la contextualización educativa y debilitamiento de las condiciones profesionales del magisterio nacional.
Esta crisis del MEP ha desencadenado tres consecuencias negativas: 1) una debilitada formación académica y social de las personas estudiantes, 2) una caída en los rendimientos obtenidos en las pruebas PISA y, 3) una crisis de rendimiento académico y permanencia en estudiantes de primer ingreso de las universidades públicas y privadas. También, en honor a la verdad, los últimos 4 años han visto tres consecuencias inesperadas: a) una disminución histórica de la deserción, b) un aumento paulatino de la cobertura en educación diversificada y c) un aumento de la aprobación. En otro texto analizaremos estas «contradicciones».
Establecido el punto básico del análisis, debemos proceder con la siguiente hipótesis:
Parte de la crisis académica que tiene el sistema educativo requiere la aprobación de un paquete de reformas académicas para la nivelación, mejora de la formación académica y ampliación de la formación en competencias para brindar, a las personas estudiantes, mejores herramientas para mejorar su éxito académico en la educación preuniversitaria y universitaria. Claro está, se debe explicitar que esas reformas requieren el acompañamiento de un paquete de medidas de emergencia educativa para aumentar los recursos, dinamizar la construcción de infraestructura educativa y mejorar las situaciones de contextualización curricular o de aula (incluyendo una mejora laboral del personal docente)
Dicha esta hipótesis general, podríamos asumir la siguiente deducción:
Ante la ausencia de reformas académicas de la administración Müller 2022-2026, el gobierno 2026-2030 deberá atender la crisis formativa en el MEP, para lo cual procederá con la aprobación de reformas académicas en todos los programas de las asignaturas (con énfasis en Español, Matemáticas, Ciencias, Inglés) y su implementación inmediata posterior a la aprobación por parte del Consejo Superior de Educación Pública.
Dicho lo anterior, ¿cuál sería el escenario ideal del proceso de reformas?
Asumamos que las reformas académicas deben de ser de calidad (selección de contenidos-competencias, actividades de mediación e instrumentos de evaluación) y por tanto deben seguir una serie de premisas para asegurar la mejor implementación. Para lo cual, utilizaremos el camino asumido por la Administración de Leonardo Garnier 2006-2014, como un referente del mejor proceso de reformas curriculares desarrollado en Costa Rica.
Ojo, mucho ojo, no entremos en el debate insano de si usted está de acuerdo o no con las reformas o si le gustan o no, partamos de un hecho real: el proceso de diseño curricular diseñado por el Ministro Leonardo Garnier y la Viceministra Dyalah Calderón ha sido el que mejor criterios de calidad ha desarrollado en la gestión educativa del MEP durante la Segunda República.
La estrategia de Reformas Curriculares Garnier-Calderón implicó una serie de pasos y procedimientos novedosos en la gestión curricular del MEP. Supongamos que, con el objetivo de maximizar las repercusiones y calidad de la reforma académica, el o la siguiente Ministro(a) del periodo 2026-2030 implementa :
1. Construcción de un referente teórico y horizonte pedagógico sistematizado en un eje (como lo fue Ética, Estética y Ciudadanía para Garnier-Calderón) que les toma un año y unos meses elaborar. Suposición: toman un año, es decir, desde el inicio del mandato (mayo del 2026) hasta junio del siguiente año (2027).
2. Selección de estrategia para implementar la reforma. Esto implica seleccionar las asignaturas con las que se iniciará el proceso para medir las fuerzas internas y externas y aprender lo necesario para diseño, implementación y seguimiento de las reformas. Suposición: se realiza en forma paralela al punto 1.
3. Desarrollo de la propuesta del nuevo programa de estudio. Implica creación de equipos MEP y externos, elaboración de propuestas, revisión y presentación ante el Consejo. Suposición de tiempo: todo el año 2027.
4. Implementación de un Pilotaje en diversos centros educativos para evaluar la pertinencia, relevancia y significancia del programa de estudio propuesto. Suposición de tiempo: todo el año 2028.
5. Aprobación del nuevo programa por parte del Consejo Superior de Educación. Suposición de tiempo: finales de 2028.
6. Procesos de capacitación de especialista a docentes o 1 a 1 (recordemos que antes se utilizaba el goteo, es decir, los especialistas capacitaban a asesores del MEP y luego estos asesores a docentes, lo que licuaba todos los procesos sustanciales de las capacitaciones). Suposición de tiempo: Finales de 2028 y el primer trimestre 2029.
7. Implementación de la reforma a nivel nacional. Suposición de tiempo: 2029.
8. Elaboración de materiales didácticos, seguimiento, segunda ola de capacitación y evaluación. Suposición de tiempo: 2028 y 2029.
Es decir, las reformas Garnier-Calderón necesitaron de 3 años para pasar del marco conceptual general a la implementación nacional y aplicaron una serie de pasos-acciones que se considerarían vitales para asegurar la calidad de la reforma académica. Imaginemos que el Ministro 2026 es mucho más eficiente y logra disminuir los tiempos en un 33%, es decir, en vez de 3 años le tomaría 2 años concluir con el proceso de reformas.
Aún con la mejora del tiempo de producción tendríamos el siguiente escenario:
En el caso de primaria, si se implementa una reforma integral de Español-Matemáticas y Ciencias en el año 2028 a nivel nacional, quienes ingresen en el año 2028 (estudiantes de primer grado) vivirán la nueva propuesta durante su formación en I Ciclo en los años 2028, 2029 y 2030, teniendo en el año 2031 el primer posible corte para evaluar las mejoras en dominio de habilidades de lectura-redacción, pensamiento matemático y pensamiento científico. Sería hasta el año 2033 que esos estudiantes terminarían la primaria con los nuevos programas y podrían tener las bases fundamentales para determinar una posible mejora de dominio de aprendizajes-competencias y posible mejora en PISA. Esos estudiantes continuarían en 2034, 2035 y 2036 en III Ciclo (sétimo, octavo y noveno) y sería hasta en 2037 que tendríamos resultados de PISA aplicado en noveno año para determinar el impacto real de la reforma planteada en 2028 y en 2039 se tendría la primera generación que ingresaría a las universidades con una formación general corregida desde sus bases.
Los estudiantes que estén en tercer grado o superior en el año 2028, se beneficiarían parcialmente de la reforma académica pues las debilidades estructurales en lectura-escritura, pensamiento matemático y pensamiento científico ya tendrían consecuencias en su desarrollo académico. Ellos y ellas ocuparían un proceso de nivelación no conocido en la historia del país.
En el caso de secundaria, sucederían dos marchas de velocidades.
1. La reforma implementada en la educación diversificada (décimo, undécimo y duodécimo) que inicie en 2028 tendría pocos efectos en el dominio real de aprendizajes y competencias para estos estudiantes; los daños estructurales por varios formativos de esas personas, esas personas vivieron: huelgas cuando eran estudiantes de Preescolar y Primer grado del Primer Ciclo (2018-2019), Covid y seudo virtualidad cuando estaban cursando II Ciclo (de segundo a tercer grado, 2020-2021), ausencia de nivelación y reformas cuando estaban terminando primaria (de cuarto grado a sexto, 2022 a 2024) y ausencias de procesos de reforma y nivelación en sus primeros tres años de colegio (2025 sétimo, 2026 octavo y 2027 noveno). Es decir, la población graduada entre hoy y el 2028 tendría problemas formativos y, por tanto, tendría problemas de nivelación para los primeros años de la vida académica y laboral.
2. La reforma implementada en Tercer Ciclo (sétimo, octavo y noveno) que inicie en 2028 tendría efectos limitados en el dominio real de aprendizajes y competencias para estos estudiantes por cuanto esas personas vivieron: Covid y seudo virtualidad cuando estaban cursando Preescolar (2020-2021) y ausencia de nivelación y reformas cuando estaban en primaria (de primer grado a sexto, 2022 a 2027). Es decir, las personas estudiantes ya tendrían rezagos importantes en español, matemáticas y ciencias que podrían disminuir parcialmente con las reformas pero cuyos elementos sustanciales marcarían una brecha académica.
Dato importante: si la reforma se implementa en 2028 a nivel nacional con estudiantes de sétimo año de colegio, podemos asumir que sería hasta 2033 cuando las universidades reciban a una nueva generación de estudiantes con algunos de los problemas académicos atendidos mediante procesos de formación y nivelación en secundaria. Insisto en el hecho de que serían algunos, no todos y de que las personas estudiantes arrastrarían problemas estructurales de la formación en primaria vinculados con comprensión de lectura, pensamiento matemático y pensamiento científico.
Reflexiones finales
1. Reconocer que la ausencia de reformas académicas durante la administración Müller 2022-2026 tendrían como repercusión el retraso de 6 años en el inicio del proceso de implementación de reformas, es una acción necesaria en el debate educativo. Al mismo tiempo, debería provocar una reacción de todas las personas vinculadas con la educación costarricense para acelerar los procesos de reformas académicas 2026-2028 en el tanto, un atraso o una mala implementación podría generar atrasos en tiempo y disminución de la pertinencia de la reforma.
2. Las universidades públicas y privadas requieren implementar planes de nivelación académica y atención de la población de primer ingreso con problemas formativos, con planes que tendrían una duración de entre 5 y 10 años según las necesidades de contexto y cada universidad.
3. Delegar exclusivamente en la Ministra Müller la ausencia de reformas académicas es un error imperdonable para quien honestamente promueva una solución real de la crisis educativa. La realidad es que es el Consejo Superior de Educación quien tiene el poder y responsabilidad para aprobar estas reformas, por lo que ese órgano ha fallado en su función vital. Y en ese órgano está un representante de la UCR, uno de ANDE (Sindicatos), dos ex ministros, la Ministra y un representante de Primaria y otro de Secundaria; esas 7 personas tienen responsabilidad en la ausencia de las reformas académicas.
4. Los resultados positivos de las reformas, siguiendo el método Garnier-Calderón, requieren un intenso proceso de pilotaje, capacitación, recursos humanos, materiales didácticos y planes de seguimiento. No basta con aprobar la reforma de los programas, se debe implementar todas las acciones de acompañamiento para asegurar que la reforma se dé en las aulas.
5. En el mejor de los escenarios, se tendría resultados iniciales en 2033 y en un escenario regular en 2038, esto significa que entre 12 generaciones de primaria y 17 generaciones de estudiantes de secundaria se habrán graduado entre el momento que inicio el apagón educativo (2020) y el momento en que se gradúe la primera generación que sea atendida con una reforma integral de los programas de estudio.
6. El país no ha cuantificado el costo económico de los procesos de nivelación que tendrán que hacer las universidades, el costo de la repitencia y de la deserción universitaria generados por los problemas de formación, dominio de contenidos y competencias en las personas estudiantes de estas generaciones.
7. Lo indicado en este texto omite aspectos relevantes para la correcta implementación de la reforma, entre estos destaca las funciones docentes (evitar sobre carga y tramitología), el salario del magisterio docente, el empobrecimiento de las familias y el secuestro de mentes de estudiantes a manos de la furiosa tecnología y redes sociales.
Saludos,
Dr. César Toruño