Desde el jueves de la semana pasada, la negociación del FEES pasó a un plano desconocido. Mientras la Ministra salía agredida entre gritos y megáfonos de CONARE, el Rector de la UCR pedía su renuncia y, a los minutos, la Ministra salía en un vídeo con voz entrecortada y un trapo amarillo en la oreja. Ese día, murió la negociación del FEES e inició el choque frontal de dos trenes que se consolidaría con el vídeo del sábado de la Ministra donde anunciaba que este combate solo está empezando.
Por una parte, el gobierno de la República ha deseado un combate cuerpo a cuerpo con las universidades desde el año 2022, momento en que intentó un brutal recorte pero tuvo que recular ante el avance de las protestas estudiantiles (la primera derrota política callejera del gobierno) y un conflicto ahora le caería como anillo al dedo para distraer los titulares de prensa del escándalo de corrupción para la destrucción de bosques en el caribe costarricense. Al mismo tiempo, este conflicto vuelve a poner a la Ministra del MEP en primera línea de la batalla, situación realmente extraña.
Me permito explicar la última línea. En el FEES la negociación es entre los Rectores de las Universidades Públicas y tres Ministros del Poder Ejecutivo (Hacienda, MEP y Presidencia) pero quien pone las reglas del juego y discusión es el Ministro de Hacienda. Pero tanto el gobierno, como rectores y estudiantes, han puesto a la Ministra MEP como centro de odios y presiones, una situación difícil de asumir por ella pero con pocos efectos depresión sobre el gobierno pues el rey (Ministro de Hacienda) está protegido de la presión.
Por otra parte, los rectores llegan con Rector de la UCR como cabeza de CONARE. Del señor Espeleta, se tiene el antecedente de la negociación 2022 y 2023, en una de las cuales incluso estuvo a punto de romper el acuerdo al afirmar que no firmaría el acuerdo. Esta vez, volvió a demostrar su talante más confrontativo con una respuesta casi inmediata a la situación de violencia en CONARE, argumentando en favor de la independencia de estudiantes y solicitando la renuncia de la Ministra.
No existe antecedente de una Ministra del MEP que se niegue asistir a negociaciones en sede universitaria ni que hable abiertamente de un combate, tampoco de un presidente de CONARE que pida abiertamente la renuncia de la Ministra. Con estas señales, se pueden dar por finalizadas las negociaciones del FEES (incluso el presidente afirmó, al semana pasada, que sólo daría el 1% de aumento y no hay más) pues ambas partes ya no tienen espacio para hablar ni para reconocerse como interlocutores válidos, por lo que asistiremos a dos reuniones más de simulación y a una convocatoria directa de las rectorías por la movilización para protestar al tiempo que, sin miedos, el gobierno redoblará sus apuestas para polarizar el conflicto y sacar provecho narrativo.
Esto podría llevarnos a la histórica medida de cancelar las negociaciones (no llegar a un acuerdo) y elevar la discusión a la Asamblea Legislativa; un evento esquivado históricamente por los rectores y que podría provocar la politización radical del tema del presupuesto, aumento de campañas virtuales anti universitarias y un desgaste de movilizaciones en setiembre e inicios de octubre.
Los rectores tienen claro que no pueden perder con menos del 2%, saben que sus presupuestos correrían riesgos estructurales y saben que habrían presiones internas sobre sus cabezas; el gobierno sabe que no quiere dar más del 1% y que ampliar el conflicto le brindaría beneficios políticos, incluso sabe perfectamente que llevar el tema a la Asamblea Legislativa sería abrir la campaña política.
El peor escenario para las universidades sería llevar este tema a la Asamblea Legislativa, politizar el tema y abrir la caja de Pandora presupuestaria (tener que ir a comisiones de la Asamblea a hablar de presupuestos) y alcanzar menos del 2%. El peor escenario para el gobierno es que este conflicto escale en una unificación de sectores que se manifiesten en las calles contra las políticas de recorte fiscal.
Así las cosas, todo pinta mal para todos. Pero sin duda será muy interesante de analizar.
Saludos,
Dr. César Toruño