Educación CR 2024: proyección de los 10 grandes temas


En guerra avisada no muere soldado; en lucha avisada que no se queje el educador, estudiante, familia o sociedad en general. Por este motivo, les invito a tomar conciencia de los siguientes grandes temas que se debatirá este año.

Nombramientos MEP: en el primer trimestre del 2024, el MEP tendrá que comunicar la decisión tomada (dar o no dar propiedades a interinos con la aplicación del transitorio IX de la Ley Marco de Empleo Público). Este tema ha estado en las oficinas MEP desde octubre de 2023 y el silencio del MEP, Sindicatos y Colypro debería ser una alerta gravísima para el magisterio nacional.

Reitero lo siguiente: esta decisión afectaría a más de 50 mil funcionarios que podrían, o no, tener propiedad. A su vez, eso afectaría al sistema de nombramientos (cerrando nombramientos interinos, impidiendo a personas fuera de planilla el poder optar por una plaza en el MEP y bloqueando posibilidades de actuales estudiantes de educación) y afectaría a las universidades en áreas de posgrados (¿quién sacaría un posgrado con una propiedad y casi ninguna posibilidad de cambiarse a otra plaza por la falta de plazas disponibles).

Reformas académicas de la «ruta»: este podría ser el primer gobierno en la Segunda República (desde 1949) que cierre su mandato sin una reforma académica a programas de estudios, un deshonor muy grande que ni los astros perdonarían. Por este motivo, la administración Müller deberá correr para presentar un paquete de reformas a programas de estudio, el tiempo se le agota pues tiene hasta el último día de junio para aprobar en el Consejo Superior de Educación las reformas (por la Ley de Editoriales).

En este momento, las famosas reformas son temas de una agenda diversa e imaginativa que supuestamente había avanzado el Viceministerio Académico (justo donde recientemente renunciaron al Viceministro) y que ahora le toca a la nueva Viceministra. Los avances no son claros y, por tanto, pareciera que se deberán cocinar las reformas en un tiempo realmente insostenible: deben estar listas para marzo, en abril y mayo el CSE debe conocerlas-analizarlas-consultarlas con otros entes y en junio deberían aprobarse. ¿Cómo serán unas reformas académicas realizadas en tres meses?

Presupuesto del MEP y las Universidades: seguramente será la noticia más importante del primer semestre 2024; ante un amparo presentado por APSE, la Sala Constitucional deberá indicar si es inconstitucional el presupuesto del gobierno de la República al no cumplir con el 8% del PIB para Educación. La resolución será contundente: es inconstitucional; lo que será histórico será las medidas que imponga la Sala Constitucional, que podrían incluir la obligatoriedad de incluir ese presupuesto, con un efecto caos para las políticas restrictivas de Rodrigo Chaves y Katharina Müller. (Nota: una situación similar se presentó en Alemania este año y generó un cisma político).

Ese amparo tendría una repercusión directa sobre la discusión del FEES y la educación superior pública, si la resolución se diera antes de julio favorecería a las Universidades para la negociación y pondría contra las cuerdas al gobierno para una negativa a un incremento sostenido de la inversión. También tendría un efecto en la gestión educativa del MEP, el asignar esa cantidad de recursos nuevos (más de un billón de colones por año) a una administración que ha demostrado falencias graves en la gestión de todo, podría provocar la sub ejecución de recursos y la insatisfacción nacional.

La «Renuncia» de la Ministra. Un hecho consumado en todos los pasillos del MEP pero que la propia Ministra trata de negar. Todos coinciden que la renuncia estaba programada para enero y que el sustituto incluso ya tenía programada una agenda propia de gestión del MEP, pero la señora se niega a dar la cabeza aunque sepa que está pegada con hilos muy delgados.

La Ministra ya no gobierna, enfrenta una guerra civil sin cuartel en todas las áreas claves del MEP, su relación con el gobierno se debilita al ser un lastre político con opinión negativa en la sociedad y ya ni el espejo le es leal a la Ministra. Así las cosas, aunque su renuncia no es un hecho confirmado, las repercusiones del rumor y la realidad interna evidencian a una señora que no ejerce más poder que en su despacho, una administración desunida y con constantes cambios de personal en los puestos claves y, finalmente, con sectores muy poderosos listos a «acelerar» la caída. Podrá terminar enero pero parece evidente que es poco probable que se coma la sardina de semana santa o que llegué a las vacaciones de 15 días.

Un nuevo concurso docente: promesa de la Ministra en la presentación de la Ruta al desastre pero poco probable de realizar. Hasta el momento no se conoce que exista una comisión de elaboración de las pruebas de idoneidad, por lo que podría suponerse que sería hasta el segundo semestre que comience a aflorar luz sobre ese túnel. Con el escenario de guerra civil y la inestabilidad en el puesto de la Ministra, podríamos suponer que ya en 2024 no se tendrá lista la prueba y que tampoco se podría disponer de un avance en 2025.

Tal cual lo he indicado desde 2021, estamos ante un proceso que podría demorarse hasta 2028 o 2030, con una elaboración de una prueba de idoneidad altamente compleja y que es requisito básico para elaborar el nuevo concurso docente. Colypro y sindicatos deberían tener este tema como prioritario (quién y cómo se elabora la prueba), pero están más preocupados por cambiar los calendarios del año bisiesto.

Los docentes de primera y segunda. EL MEP y las Universidades Públicas vivirán este 2024 como el año de la consolidación de un sistema de contratación de personal con dos categorías (Salario Compuesto y Salario Global). Esto implica que cada vez más docentes tendrán el salario global y, por ende, ganarán más que la mayoría de sus pares con salario compuesto, generando una disconformidad enorme dentro de los grupos profesionales y sembrando futuros escenarios de lucha interna.

La ampliación de cantidad de docentes con salario único tendrá otro desafío: el presupuestario. Ni las universidades ni el MEP tienen claro el impacto que tendría a mediano plazo el impacto del Salario Único con escenarios fluctuantes de demanda, contratación de personal y otros factores; en algunos casos las estimaciones son bajas y, en el caso del MEP, no se conoce una estimación.

Una negociación de FEES dura y compleja. Este año, la UCR liderará CONARE y, por ende, la negociación del FEES. El rector de la UCR ha tenido una posición más dura y confrontativa con el gobierno, por lo que podría suponer que tendremos mayores tasas de tensión y, al mismo tiempo, el gobierno enfrentará esta negociación como la última oportunidad para dar un golpe a la educación superior pública (la agenda oculta de la persona que lidera el proyecto hegemónico neoliberal educativo en Costa Rica).

Además, las universidades enfrentarán esta negociación con la fortaleza de las alianzas experimentadas en la lucha de 2023 y con miras a unificar la lucha de todo el sector educativo entorno al 8% del PIB para educación. Como dije anteriormente, también se afectará por la posible resolución de la Sala Constitucional.

Reformas en las universidades privadas. 2024 será el primer año de la implementación total del nuevo reglamento de CONESUP, cambiando la dinámica de los procesos curriculares de las universidades privadas (mayor agilidad para reformas menores), profundizando la cantidad de las reformas de carreras para la virtualización y aumentando los controles curriculares de fondo sobre las propuestas de reformas por parte de CONESUP. Podríamos estar iniciando un quinquenio parecido al de 2000 a 2005, con todas las implicaciones curriculares que eso implica.

Uno podría suponer que este año marcará el inicio de la gestión de las universidades privadas con estos cambios así como la adaptación a los brutales cambios sociales-tecnológicos y productivos y, al mismo tiempo, con cambios en perfiles de ingreso y salida. El sello, la marca y la visión pedagógica que deseen dar, marcará una reorganización de los sectores universitarios y ofertas, al tiempo que podría consolidar la marcha a diversas velocidades en el sector universitario privado.

La reforma curricular en CONARE. 2024 podría ver nacer los nuevos lineamientos para la gestión curricular de las universidades públicas, un proyecto que ha avanzado muy lentamente y cuyos resultados podrían ser limitados si la visión no ha sido de largo alcance. La pregunta que CONARE deberá responder es si ha elaborado esto atendiendo la inmediatez y las necesidades administrativas de la gestión curricular o si ha elaborado este lineamiento con una visión curricular compleja para interpretar las realidades emergentes y facilitar la innovación en las universidades públicas.

La ausencia de una gestión curricular crítica, proactiva e inteligente podría ser un ancla para las universidades públicas en un momento de navegación por la incertidumbre de grandes transformaciones.

La elección de Colypro. A finales de 2024, iniciará la elección de la nueva junta directiva de Colypro en una campaña que cerraría con la votación en marzo 2025. Otra vez, el magisterio tendrá la oportunidad de elegir a la junta directiva y, por ende, elegir si quieren una junta directiva que haga lo que siempre han hecho (nada o casi nada) o una directiva con visión de los problemas, propuestas serias y comprometida a posicionar a Colypro en los grandes debates nacionales en defensa del magisterio nacional.

Debemos ir a esa campaña, presentarnos y dar la pelea por la transformación del dinosaurio en que se ha convertido esta institución. Debemos unirnos para lograr que Colypro se convierta en faro de lucha para la defensa del magisterio nacional; esa es la tarea este año.

Saludos,

Dr. César Toruño

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